El calendario del running riojano tiene una cita marcada en fosil amarillo: el domingo 30 de noviembre de 2025 Igea celebrará la XII Carrera “Entre Dinosaurios”, una prueba que se ha ganado a pulso el título de clásica y que este año, además, pone el broche final al Circuito de Carreras Populares de La Rioja y Navarra “Ramón Óptica”.
No es una carrera más: es Igea sacando músculo deportivo en mitad de viñas, olivos, icnitas y caminos que han visto pasar dinosaurios… y, desde hace doce ediciones, corredores de medio norte peninsular.
Un circuito entre icnitas, viñas y el Linares
La salida y la meta volverán a estar donde ya es tradición: en la Plaza Pedro María Sanz Alonso, auténtico corazón del pueblo. Desde allí, a las 9:55 se dará la salida a la marcha no competitiva, pensada para quienes quieren disfrutar del recorrido a su ritmo, bastones de marcha en mano y también en modalidad de nordic walking. A las 11:30 llegará el momento de la carrera absoluta, con unos 10,1 kilómetros de “country” para correr por pistas en muy buen estado y terminar entre las calles estrechas del casco antiguo.
El trazado se asoma a algunos de los paisajes más singulares del municipio: zonas de olivos, viñas y pastos que recuerdan a los Monegros, las fincas de regadío que bordean el valle del Linares y enclaves tan especiales como los Pontiguillos, las Navas o el yacimiento de icnitas de la Era del Peladillo, uno de los más importantes del mundo. La altimetría acompaña: una subida moderada hasta unos 656 metros y, desde ahí, descenso cómodo de vuelta al pueblo. Un recorrido perfecto para quien quiera apretar el crono… o simplemente disfrutar del paisaje.
Las inscripciones para la carrera y la marcha se tramitan a través de la plataforma RockTheSport, con precios populares: diez euros para la carrera y cinco para la marcha no competitiva, además de la posibilidad de apuntarse de forma presencial la misma mañana en el Ayuntamiento. Los primeros 150 corredores tendrán bolsa del corredor asegurada y, como extra muy igeano, la inscripción incluye invitación para visitar el Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja. Después de cruzar la meta, no faltarán duchas, servicios y una degustación final para recuperar fuerzas.
Peques, plaza y dinosaurios
La mañana arrancará animada desde bien pronto. A partir de las 10:00 habrá carreras infantiles por categorías, desde los más pequeños hasta los nacidos en 2008, en formato no competitivo. El objetivo no es el tiempo, sino estrenar dorsal, correr por la calle Mayor, escuchar los ánimos de padres, abuelos y amigos y descubrir que el gusanillo del deporte también pica en zapatillas pequeñas.
Las inscripciones infantiles se gestionan por adelantado escribiendo al correo sergio@igea.es, con plazo hasta el 20 de noviembre según la organización local. Mientras madres y padres corren la marcha o la carrera absoluta, los chavales tendrán plan asegurado en la plaza: un Taller de Dinosaurios gratuito en Pedro María Sanz Alonso, donde podrán aprender, jugar y poner cara a esas huellas que luego verán en el recorrido. Una forma perfecta de mezclar deporte, ciencia y juego en una misma mañana.
Lo que dejó la edición de 2024
Mirar un momento al retrovisor ayuda a entender por qué la XII llega con tanta expectación. El año pasado, en la XI Carrera “Entre Dinosaurios”, Igea batió su propio récord: 340 participantes entre la carrera y la marcha, con 220 corredores en la prueba absoluta y 118 caminantes disfrutando del entorno a otro ritmo.
En lo deportivo, la victoria absoluta fue para Sergio Tejada Vélez en categoría masculina y para Miriam Izal Mateo en femenina, esta última procedente de Corella. Para el orgullo local, el igeano Ismail Ed Derraz se convirtió en el primer corredor del pueblo en cruzar la meta.Todo ello en un circuito de unos 10,3 kilómetros con salida y llegada también en la Plaza Pedro María Sanz Alonso, donde el ambiente fue más de fiesta que de “simple carrera”
Y no solo hubo deporte: la XI edición tuvo un marcado carácter solidario gracias a la colaboración con la asociación VencELA Rioja, con mesa informativa y colecta para apoyar a las personas afectadas por ELA. Ese componente de comunidad, deporte y causa social terminó de consolidar la prueba como una de las citas imprescindibles del calendario popular de La Rioja y Navarra.
Con estos precedentes, la XII llega con el listón alto y el mismo espíritu: que Igea vuelva a convertirse, por unas horas, en un gran estadio al aire libre entre viñas, icnitas y el valle del Linares.
Mucho más que una carrera
La organización corre a cargo del Ayuntamiento de Igea, con el apoyo de Igea Runners y de un buen número de voluntarios que señalizan caminos, reparten dorsales, atienden avituallamientos y animan como si cada corredor fuera de la familia. Porque, al final, eso es lo que hace especial esta prueba: la mezcla de atletas que vienen a por marca, cuadrillas de amigos que se apuntan a la marcha, familias enteras animando en la plaza y niños que pasan, en un mismo día, de correr su primera recta a tocar fósiles en el Centro Paleontológico.