La Encuesta de Población Activa del INE deja un balance anual positivo para La Rioja al terminar 2025. En el conjunto del año, el paro baja en 700 personas y el empleo crece en 4.200, un avance que coloca a la comunidad en una foto general más amable que la del año anterior.
Ahora bien, el cierre del año tuvo su propio matiz. Entre octubre y diciembre, el número de personas en paro subió en 600 y la tasa de paro se situó en el 8 por ciento. Es decir, el año mejora en el global, pero el último trimestre mete una pequeña piedra en el zapato.
Más ocupados y un máximo para un cuarto trimestre
La parte luminosa está en el empleo. En el último trimestre se sumaron 500 ocupados y La Rioja terminó con 155.100 personas trabajando, el dato más alto en un cuarto trimestre desde que hay registros. Además, el número de activos se colocó en 168.600, con un aumento de 3.600 en el último año.
Mujeres, hombres y jóvenes, la letra pequeña que importa
Al cierre del trimestre, había 7.100 mujeres en paro y 6.400 hombres, con tasas del 8,77 por ciento y del 7,28 por ciento, respectivamente. En el caso de los menores de 25 años, la tasa de paro juvenil quedó en el 24,33 por ciento tras una bajada trimestral de 900 jóvenes en desempleo.
Contratos y jornadas, así se reparte el trabajo
En el cuarto trimestre, La Rioja contabilizó 132.600 asalariados. De ellos, 112.400 tenían contrato indefinido y 20.200 temporal, lo que deja un peso del indefinido cercano al 85 por ciento. En jornadas, subió el empleo a tiempo completo hasta 132.300 y bajó el tiempo parcial hasta 22.900.
Y en España, el viento sopla a favor en el cómputo anual
En el contexto nacional, 2025 cerró con récord de ocupación y una tasa de paro por debajo del 10 por ciento, según la EPA. Ese marco ayuda a entender por qué muchas comunidades, también La Rioja, presentan balances anuales de mejora aunque el último trimestre no haya sido igual de redondo en todas partes.
La lectura práctica para casa
Con estos datos, La Rioja puede presumir de un 2025 con más empleo y menos paro en el total del año, pero también con un final que invita a no relajarse. La clave estará en ver si el repunte del último trimestre fue un bache estacional o el aviso de que algunos sectores, especialmente servicios, necesitan volver a coger ritmo en 2026.