El campo riojano ha vuelto a poner encima de la mesa dos preocupaciones distintas, pero con el mismo fondo. La sensación de que se produce, se trabaja y se cumple, pero el margen se encoge hasta desaparecer. Por un lado, el Gobierno de La Rioja y las organizaciones agrarias han rechazado la cifra propuesta para la cosecha en verde en el viñedo. Por otro, los cerealistas advierten de que la guerra de Ucrania sigue golpeando precios y costes a la vez.
Cosecha en verde con presupuesto corto y con el mercado todavía tenso
La Rioja ha trasladado al Ministerio de Agricultura su disconformidad con la partida estatal de 16,5 millones para activar en 2026 la cosecha en verde dentro de la Intervención Sectorial del Vino. El argumento es directo, con esa dotación la medida no lograría su objetivo, retirar volumen del mercado y ayudar a recuperar equilibrio entre oferta y demanda.
La consejería y las OPA insisten en que el reparto planteado no responde a la demanda prevista para esta campaña, similar a la de años anteriores, y subrayan un dato que explica el enfado, La Rioja estima que solo para atender necesidades del sector riojano la cuantía necesaria podría acercarse a una parte muy mayoritaria del total propuesto. En paralelo, recuerdan que el año pasado se habló de 19,2 millones y la situación no es mejor.
Además, en la misma reunión se ha acordado reactivar la mesa técnica de control de masa vegetal, pensando ya en el arranque voluntario del viñedo que se abre paso en el marco europeo, aunque todavía pendiente de encaje en la normativa estatal.
El cereal con cosecha decente y rentabilidad en rojo
En el otro gran cultivo de la comunidad, el cereal, el diagnóstico también viene cargado de preocupación. Las tres organizaciones agrarias han advertido de que la guerra de Ucrania sigue hundiendo la rentabilidad, con una combinación que desespera a cualquiera, precios de origen por los suelos y costes de producción al alza.
Los portavoces agrarios han apuntado a importaciones masivas de grano ucraniano que presionan las cotizaciones en lonjas, mientras los insumos siguen encarecidos. Y, como paradoja difícil de digerir, recuerdan que puede haber buena producción y aun así números negativos.
El contexto internacional tampoco ayuda a calmar el mercado. Ucrania mantiene un papel clave como gran exportador agrícola y cualquier sobresalto logístico o comercial se nota en toda la cadena, también aquí.
Una reclamación común, medidas de crisis que de verdad lo sean
Viña y cereal no son el mismo mundo, pero hoy han sonado con la misma música. El sector pide que las medidas extraordinarias se diseñen con presupuestos y reglas capaces de cumplir su función, y que las administraciones ajusten el paso a una realidad que va más rápido que los papeles.
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