La cuenta atrás para el verano ya se siente en Igea. Las piscinas municipales vuelven a ser escenario de actividad estos días, no con chapuzones aún, sino con máquinas, operarios y ese olor a obra reciente que anuncia que algo se está poniendo a punto.
El césped, protagonista de la renovación
Uno de los trabajos más visibles es el cambio del césped, una actuación necesaria tras varias temporadas de uso intensivo y la pasada ampliación de las instalaciones. El paso del tiempo y el trajín veraniego habían dejado la zona verde muy castigada, así que el Ayuntamiento ha optado por renovarla por completo para mejorar la comodidad y la imagen del recinto.
Esta actuación no ha pasado desapercibida en la vida municipal. El coste del cambio de césped (38.000 €) fue uno de los puntos debatidos en pleno, donde se puso sobre la mesa la inversión necesaria para mantener en condiciones un espacio que cada verano se convierte en punto de encuentro para vecinos y visitantes.
Trabajos a contrarreloj con la vista en junio
Las labores se están desarrollando en estas semanas previas con un objetivo claro, llegar a tiempo para la apertura de la temporada. Y si todo sigue el ritmo previsto, no habrá sorpresas.
En los últimos años, las piscinas han abierto sus puertas a finales de junio, como ocurrió en la temporada 2025, cuando el inicio se fijó el 28 de junio tras finalizar las obras de acondicionamiento. Una fecha que sirve de referencia y que marca el horizonte de estos trabajos actuales.
Si todo sigue su curso, en pocas semanas el ruido de las máquinas dejará paso a las risas, las toallas al sol y ese murmullo tan reconocible de los días largos de verano.