El desempleo descendió en 284 personas durante abril en La Rioja, según los datos publicados este martes, lo que sitúa el total de parados en 12.157. La caída, registrada en plena campaña de primavera y con el impulso de sectores como servicios y agricultura, confirma una tendencia positiva en el mercado laboral regional y refuerza las expectativas de estabilidad de cara a los próximos meses.
Un descenso que consolida la tendencia
Abril suele ser un mes favorable para el empleo, y esta vez no ha sido la excepción. La bajada de 284 personas no es un dato aislado. Forma parte de una dinámica que se viene repitiendo en los últimos meses. El paro sigue cediendo poco a poco, sin grandes sobresaltos, pero con cierta consistencia.
En términos porcentuales, la reducción mantiene a La Rioja en una línea similar a la media nacional. No hay euforia, pero sí una sensación de avance sostenido. Y eso, en un contexto económico todavía incierto, tiene su peso.
Servicios y campo tiran del empleo
Detrás de los números hay patrones conocidos. El sector servicios vuelve a ser el gran motor. La hostelería, el comercio y las actividades vinculadas al turismo empiezan a moverse con más intensidad a medida que mejora el tiempo.
A esto se suma el tirón del campo. La actividad agrícola, clave en la región, genera empleo temporal que ayuda a reducir las listas del paro en esta época del año. No es empleo estructural en muchos casos, pero sí contribuye a aliviar la situación de muchas familias.
La industria, por su parte, mantiene un comportamiento más estable, sin grandes variaciones.
Menos paro, pero con matices
Aunque el dato general es positivo, conviene mirar más de cerca. No todos los colectivos se benefician por igual. El desempleo sigue afectando más a mujeres y a mayores de cierta edad. También hay diferencias entre zonas urbanas y rurales.
Además, buena parte de los contratos que se generan en estas fechas tienen carácter temporal. Es un patrón que se repite año tras año. La mejora existe, pero no siempre se traduce en estabilidad a largo plazo.
Perspectivas para los próximos meses
Si no hay cambios bruscos, la tendencia podría mantenerse. La llegada del verano suele reforzar el empleo en servicios, y eso podría seguir empujando las cifras a la baja.
Sin embargo, hay prudencia. Factores como la inflación, el consumo o la evolución económica general siguen en el aire. Nadie da por hecho que la mejora vaya a ser lineal.
Aun así, el dato de abril deja una lectura clara. El mercado laboral riojano respira.