El Gobierno de La Rioja ha autorizado este martes una partida de un millón de euros para financiar ayudas destinadas a proyectos piloto y emblemáticos en municipios de menos de 5.000 habitantes. La medida, aprobada por el Consejo de Gobierno a propuesta de la Consejería de Política Local, busca apoyar iniciativas capaces de generar empleo, atraer población y mantener servicios en el entorno rural. Las ayudas se convocarán de cara a 2027 y estarán dirigidas a proyectos con impacto económico, social o sanitario desarrollados en pequeñas localidades riojanas.
Un nuevo impulso para el medio rural
La lucha contra la despoblación vuelve a situarse entre las prioridades del Ejecutivo riojano. El nuevo paquete de ayudas pretende financiar iniciativas innovadoras que puedan convertirse en ejemplo para otros municipios afectados por la pérdida de habitantes y la falta de oportunidades.
Los proyectos deberán desarrollarse en localidades de menos de 5.000 vecinos y contar, además, con la colaboración de al menos dos agentes cooperadores que ayuden a difundir y respaldar la iniciativa. La idea no es solo subvencionar actividades puntuales. El objetivo pasa por crear experiencias que tengan continuidad y puedan dejar huella en el territorio.
Entre los criterios que se valorarán figuran la creación de empleo, la cooperación entre entidades públicas y privadas y el impacto social de las propuestas. También tendrá peso el tamaño del municipio, algo habitual en este tipo de convocatorias dirigidas al equilibrio territorial.
Experiencias previas que ya están en marcha
La convocatoria llega después de que el Ejecutivo autonómico destinara este año cerca de un millón de euros a 16 proyectos repartidos por distintas zonas rurales de la comunidad. Municipios como Anguiano, Uruñuela, Ortigosa de Cameros o San Millán de la Cogolla ya han recibido apoyo para desarrollar iniciativas ligadas al emprendimiento, la dinamización social o la mejora de servicios locales.
En el Gobierno regional consideran que estas ayudas pueden convertirse en una herramienta útil para fijar población. No es una fórmula mágica, y eso en el medio rural lo saben bien, pero sí una vía para que pequeños ayuntamientos tengan margen para probar proyectos que, de otro modo, serían difíciles de poner en marcha.
El reto de mantener vivos los pueblos
La Rioja lleva años intentando frenar el envejecimiento y la pérdida de vecinos en muchas zonas rurales. En los últimos meses, el Ejecutivo autonómico ha anunciado distintas líneas de apoyo vinculadas a vivienda, comercio local o emprendimiento rural, todas ellas orientadas a mantener actividad económica y servicios básicos en municipios pequeños.
El desafío sigue siendo enorme. Hay pueblos donde abrir un negocio, mantener una tienda o simplemente garantizar actividades para los vecinos se ha convertido en una carrera de fondo. Por eso, detrás de cada convocatoria como esta hay algo más que cifras presupuestarias. Hay también un intento de ganar tiempo frente a un problema que lleva décadas creciendo silenciosamente.