Cornago volverá a convertirse en un punto de encuentro para vecinos, visitantes y curiosos con ganas de disfrutar de unas jornadas culturales que mezclan patrimonio, gastronomía y convivencia. La programación se repartirá entre los días 22, 23 y 24 de mayo, además del 29, 30 y 31 del mismo mes, con actividades pensadas para públicos muy distintos. Desde charlas útiles hasta conciertos a la luz de las velas, el ambiente promete tener ese encanto de los pueblos donde todo el mundo termina encontrándose en la plaza. Y sí, también habrá pinchos, vino y paseos entre castillos y paisajes serranos.
Entre castillos, rutas y arte hecho en casa
Uno de los grandes atractivos de estas jornadas será la combinación entre cultura popular y entorno natural. Durante varios días se expondrán trabajos artesanales de almazuelas, una técnica tradicional de costura muy ligada a La Rioja, además de muestras de pintura y fotografía en espacios tan singulares como el torreón del castillo.
El sábado 23 arrancará con un paseo saludable para reconocer plantas y aprender sobre sus propiedades, mientras que el domingo 24 se celebrará una intervención artística colectiva a los pies del castillo para formar el nombre de la villa. Son esas actividades sencillas que, vistas desde fuera, explican perfectamente cómo un pueblo mantiene viva su identidad sin necesidad de grandes artificios.
La gastronomía como excusa perfecta para reunirse
Si algo queda claro al leer el programa es que en Cornago nadie quiere que la cultura se disfrute con el estómago vacío. Habrá degustaciones de pringadas, elaboración de pinchos caseros y una cata de aceite riojano con formación incluida. Todo pensado para compartir mesa, conversación y unas cuantas risas.
Especialmente llamativa será la cita gastronómica del sábado 30, cuando los participantes de la ruta senderista terminarán la jornada con una comida en Valdeperillo. También destaca la venta popular de pinchos acompañados de vino o mosto, una fórmula sencilla que nunca falla en las fiestas locales. Más que un menú, lo que se ofrece es una experiencia muy de pueblo, donde cocinar y comer forman parte de la celebración colectiva.
Música, radio y actividades para mirar el pueblo con otros ojos
Las jornadas no solo buscan entretener, también quieren reforzar el vínculo entre vecinos y atraer visitantes. Por eso el programa mezcla actividades tradicionales con propuestas menos habituales. El sábado 30, por ejemplo, el castillo de Cornago acogerá un concierto de piano a la luz de las velas a cargo del solista Carlos Pérez Pascual, una escena que suena casi cinematográfica para una noche de primavera en la sierra riojana.
Al día siguiente, un radio club emitirá desde el castillo para contactar con aficionados de todo el mundo. Y como cierre simbólico, el domingo 31 se organizará una gran foto de familia con los vecinos, celebrando el reconocimiento obtenido gracias a la participación popular en un reportaje televisivo. Un final perfecto para unas jornadas que parecen pensadas más para convivir que simplemente para llenar horarios.
Datos destacados de las jornadas