Del salón al Facebook, la política municipal en modo réplica

Cuando el orden del día no calma el malestar del pueblo
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Pleno 3


El viernes 13 de febrero de 2026, Igea celebró un Pleno extraordinario que ha tenido más recorrido en redes que en el salón. ATI publicó su valoración y el vídeo, y el Ayuntamiento respondió hoy con un comunicado largo que pretende ordenar los hechos y, de paso, marcar perfil frente a la oposición.

Aquí se cruzan dos capas. La administrativa, con trámites y plazos. Y la política, con gestos y un pulso por el relato ante los vecinos.


Centro Social, trámite obligatorio pero problema real

El Ayuntamiento sostiene que sí se tomaron decisiones y que llamar paja al orden del día es confundir. Cita dos acuerdos sobre el Centro Social.

Primero, declarar desierta la licitación, un paso obligatorio si no hay ofertas. Legalmente puede ser impecable, pero para el vecino la realidad sigue siendo la misma. Centro Social cerrado y una solución que no llega. El trámite no consuela si no va acompañado de fechas y condiciones claras para reabrir.

Segundo, inadmitir el recurso de reposición de ATI conforme a informe jurídico. Además, el Consistorio corrige públicamente los plazos y afirma que debe resolverse en un mes, citando la Ley 39 2015, no en dos como habría dicho ATI. El mensaje implícito es duro. ATI estaría informando mal, por desconocimiento o mala fe. Esa coletilla, aunque sea efectiva en redes, eleva la tensión y estrecha el margen para discutir con normalidad.


El aviso entre líneas a futuros licitadores

Hay un punto delicado. El Ayuntamiento sugiere que el ambiente de tensión generado por la oposición y su entorno podría desanimar a posibles licitadores. Es un argumento arriesgado, porque puede sonar a excusa preventiva. Si se quiere atraer a alguien, lo más persuasivo suele ser un pliego viable, rentable y transparente, no señalar culpables.


Gritos, expulsión y la salida de ATI

Según el comunicado, una persona del público interrumpió a gritos y el alcalde ordenó su salida tras varios avisos para mantener el orden. Después, ATI abandonó el Pleno voluntariamente. El Ayuntamiento lo interpreta como renuncia al debate y apuesta por la confrontación.

Pero abandonar un Pleno también puede ser un gesto de protesta si se siente que no hay espacio real para fiscalizar o que el tono se vuelve irrespirable. Y ahí chocan dos frases que explican el clima. ATI viene diciendo que participar es misión imposible y proclama en sus redes la "dictadura absolutista y de una república independiente del señor Sergio Álvarez" El Ayuntamiento responde con un con ellos o sin ellos seguiremos.


Lo que falta, menos épica y más calendario

El Ayuntamiento cierra hablando de respeto, serenidad y democracia. Bien. Pero en Igea, además de palabras, se necesitan concreciones. Cuándo saldrá la nueva licitación. Qué cambios tendrá. Cómo se garantizará que el Centro Social vuelva a funcionar. Y qué reglas claras habrá para que el público asista sin bronca y la oposición pueda preguntar sin que todo termine en un choque.

Porque el problema no es solo quién grita o quién se marcha. El problema es un servicio cerrado y una política local que, demasiado a menudo, parece pensada para el vídeo antes que para el acuerdo.






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