El solomillo al whisky forma parte de ese recetario popular que ha perdurado porque funciona. Es una receta sencilla: controlar el punto de la carne y ajustar la salsa hasta que quede fina y concentrada. No necesita más.
Fue especialmente habitual en las cartas de los años ochenta y noventa, cuando muchos restaurantes incorporaban cierto aire internacional sin renunciar al producto local. Un clásico que no requiere reinterpretaciones para mantenerse vigente.
INGREDIENTES:
- Solomillo de cerdo
- Whisky
- Mantequilla
- Ajos
- Nata para cocinar
- Nuez moscada
- Salsa de soja
- Zumo de limón
- AOVE, sal y pimienta
PREPARACIÓN:
- Cortamos el solomillo en medallones y los salpimentamos.
- Los doramos un par de minutos por cada lado con un poco de mantequilla y un chorrito de aceite de oliva. Reservamos.
- Vertemos un chorrito de whisky en la misma sartén y dejamos reducir el alcohol, añadimos el ajo laminado y sofreímos.
- Bajamos el fuego y agregamos un poco de salsa de soja y la nata, removemos para integrar bien sin dejar que hierva.
- Rallamos una pizca de nuez moscada y añadimos un chorrito de limón.
- Cocinamos hasta que se forme una cremita ligera.
- Incorporamos una avellana de mantequilla fría, dejamos que se incorpore, aportará brillo a nuestra salsa.
- Introducimos los medallones de solomillo que teníamos reservados y dejamos que se impregnen bien de la salsa 2 o 3 minutos.

Deja reducir la salsa hasta que brille.