Vídeo: Peter Sáez
¡Por fin se ve la luz al final del túnel (y del mostrador)! Tras tres largos meses en los que el Centro Social de Igea (C.S.I.) ha tenido la persiana bajada, lhoy se ha dado el paso decisivo para que el corazón del pueblo vuelva a latir.
Este martes, entre papeles y nervios se celebró la mesa de contratación sin otro objetivo que saber quién se pondrá el delantal a partir de ahora en el CSI. Y ojo, que la cosa ha estado de lo más reñida.
Dos candidatas y una calculadora
Sobre la mesa del alcalde, Sergio Álvarez, y la secretaria del Ayuntamiento, aterrizaron dos propuestas con perfiles muy diferentes: Ana Marcus y Olga Ortega Martínez. Como si de un concurso se tratara, cada una puso sus mejores cartas (y euros) sobre el tapete:
El combate de los puntos
Aquí es donde entró en juego la famosa fórmula del pliego. El dinero contaba un 70%, pero la veteranía un 30%. Y ahí es donde la experiencia dio el do de pecho.
¿El resultado provisional? Haciendo la suma total, Ana Marcus se ha colocado a la cabeza. Parece que, en esta ocasión, los años de experiencia han pesado más que la diferencia en el cheque.
Aunque Ana Marcus va ganando por puntos, el siguiente paso es que presente todos los papeles que acrediten oficialmente esos ocho años de experiencia. Si todo está en regla, ¡habemus adjudicación!
Si por algún tropezón administrativo no fuera así, la oportunidad pasaría a la siguiente candidatura. Sea como sea, lo importante es que el C.S.I. está cada vez más cerca de dejar de ser un local cerrado para volver a ser lo que mejor sabe ser, el punto de encuentro de toda Igea.