El brazo de gitano de limón es de esos postres clásicos que nunca pasan de moda. Con pocos ingredientes y una buena técnica se consigue un postre muy vistoso.
Quería darle un giro fresco al clásico tiramisú y me decidí por el limón. La idea era mantener la textura cremosa del postre italiano, pero aportando ese toque ácido y brillante que despierta el paladar.