Este brazo salado de salmón me gusta porque es vistoso no es complicado, se puede preparar con antelación y tiene ese punto festivo que no necesita demasiadas explicaciones.
Su textura es suave y esponjosa, con un relleno equilibrado donde el salmón ahumado aporta sabor sin resultar pesado. Cada corte muestra el contraste del interior, haciendo que sea tan apetecible a la vista como al paladar. Es fresco, elegante y fácil de adaptar a cualquier ocasión.
El salmón ahumado funciona especialmente bien en recetas frías porque aporta sabor sin necesidad de muchas más cosas alrededor. Bien equilibrado, permite crear platos vistosos y frescos que no resultan pesados.
INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
- 4 huevos
- 50 g de azúcar
- 100 g harina
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 300 g queso crema
- 100 ml nata
- 1 cdta vinagre de Módena
- 200 g salmón ahumado
PREPARACIÓN:
- Comenzamos preparando el bizcocho, precalentamos el horno a 200ºC.
- Batimos los huevos con el azúcar y la sal hasta que doble su volumen, añadimos la harina tamizada y mezclamos con la ayuda de una espátula con movimientos envolventes.
- Engrasamos una bandeja de horno y cubrimos con papel de hornear, extendemos la masa y horneamos durante 8/10 minutos.
- Lo sacamos del horno, lo volcamos sobre un paño limpio y húmedo y con mucho cuidado, quitamos el papel sobre el que lo habíamos horneado. Lo enrollamos en caliente con el paño para que coja la forma y lo dejamos enfriar.
- Preparamos el relleno mezclando bien el queso con la nata y el vinagre.
- Desenrollamos el bizcocho, untamos con la mezcla de queso, repartimos por encima el salmón y lo volvemos a enrollar apretando suavemente.
- Dejamos reposar en la nevera una hora para que el relleno se asiente y el corte quede limpio, decoramos al gusto y servimos en rodajas.

Puedes prepararlo de un día para otro y decorarlo antes de servir.