Después de asar un rodaballo para otra comida, me sobraron unos trozos que no quería desaprovechar.
Así surgió la idea de rellenar unos galets con la carne que quedaba y acompañarlos con una salsa de langostinos. Mientras los preparaba, me di cuenta de que esos pequeños restos habían dado vida a un plato elegante, con sabor a mar y sobre todo exquisito
El rodaballo asado aporta un sabor suave y delicado que se equilibra con la intensidad de la salsa de langostinos. Los galets, firmes pero tiernos, sirven como contenedor perfecto, creando un contraste de textura y sabor.
El rodaballo es un pescado blanco apreciado por su carne firme y su sabor delicado. La combinación con la salsa de langostinos aporta un matiz marino más profundo y refinado.
Una receta que demuestra que, a veces, los restos pueden convertirse en un plato principal delicioso.
INGREDIENTES:
- Galets grandes
- Rodaballo asado
- Ajo
- Cebolla
- AOVE, sal y pimienta
*Para la salsa de langostinos:
- Langostinos frescos
- Cebolla
- Mantequilla
- Harina
- Caldo de pescado
- Nata para cocinar
- Vino blanco
- Sal y pimienta
PREPARACIÓN:
- Picamos el ajo y la cebolla en brunoisse y los rehogamos en una sartén.
- Desmenuzamos el rodaballo minuciosamente eliminando las posibles espinas.
- Cuando la cebolla esté bien pochada añadimos el pescado y ajustamos de sal y pimienta. Mezclamos.
- Separamos las cabezas de los langostinos y las salteamos con un poco de aceite, vertemos el vino blanco y cocinamos unos minutos. Escurrimos.
- Pochamos la cebolla picada en poco de mantequilla hasta que quede transparente y añadimos la harina, tostamos unos minutos.
- Añadimos el resultante de freir las cabezas de los langostinos y vertemos el vino blanco, removemos y dejamos reducir.
- Agregamos el caldo poco a poco removiendo para que no se formen grumos y cocinamos hasta que espese ligeramente.
- Incorporamos la nata, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta, cocinamos un par de minutos más y trituramos. La pasamos por un colador para que quede más fina.
- Y por último cocemos los galets, para que no se nos queden secos. Han de estar firmes pero tiernos para que resulten fácil de rellenar.
- Rellenamos metiendo la farsa en una manga pastelera, nos facilitará la operación, y si no con una cucharilla y los napamos con la salsa caliente.

Utiliza cualquier pescado asado que te haya sobrado de otra comida.