El brazo de gitano de chocolate es una receta sencilla que, bien hecha, da un resultado espectacular.
A mí me encanta preparar recetas diferentes y originales, y esta tarta salada de pera y gorgonzola es una buena prueba de que a veces, con pocos ingredientes, se consigue algo realmente especial.
El hojaldre es el rey de las masas crujientes y, a mí particularmente, me fascina. Sirve para preparar tanto recetas saladas como dulces, porque siempre es una apuesta segura en mi cocina...
Si te gusta el tiramisú, estos bombones te van a conquistar seguro. Son una versión pequeña del clásico postre italiano, con todo su sabor concentrado en un solo bocado.
El secreto de unos buenos tacos está en la armonía de sus ingredientes: un lomo tierno y jugoso, la frescura del pico de gallo y la untuosidad del aguacate, todo sobre una tortilla crujiente.
Los Doowaps no formaron parte de mi infancia, pero es un hecho que enamoran a jóvenes y no tan jóvenes. Su textura, el chocolate y ese aroma tan reconocible explican un éxito que ha trascendido generaciones y modas.
Si buscas una receta de albóndigas que no sea pesada ni cargada, estas son para ti. La carne queda jugosa y el sabor de los champiñones aporta mucho sabor sin necesidad de grasa extra.
Estos cucuruchos crujientes de atún, mango y aguacate son una forma sencilla de transformar ingredientes básicos en un aperitivo vistoso y fresco.
¿Creías que ya habías visto todas las tartas del mundo? Este cheesecake de red velvet te va a demostrar lo contrario.
El brazo de gitano de limón es de esos postres clásicos que nunca pasan de moda. Con pocos ingredientes y una buena técnica se consigue un postre muy vistoso.
Si te gustan los platos de cuchara pero no tienes tiempo para recetas largas, estas pochas con almejas express te van a salvar más de una comida.
Si hay algo que siempre anima por la mañana, son unas magdalenas recién hechas. Y estas, con café intenso y trocitos de chocolate negro...
El bizcocho marmolado tiene origen en la repostería centroeuropea (especialmente Alemania y Austria), donde se buscaba combinar sabores sin complicar demasiado la receta base.
Esta mousse de chocolate negro con naranja es para cuando quieres preparar un postre sencillo, sin demasiados pasos y sin necesidad de encender el horno.
La focaccia es un pan italiano tradicional con siglos de historia, muy apreciado por su sencillez y versatilidad.
Quería darle un giro fresco al clásico tiramisú y me decidí por el limón. La idea era mantener la textura cremosa del postre italiano, pero aportando ese toque ácido y brillante que despierta el paladar.
El rodaballo asado aporta un sabor suave y delicado que se equilibra con la intensidad de la salsa de langostinos.
. Este tronco es suave, equilibrado y tiene ese contraste tan reconocible del red velvet que siempre funciona.
Las alcachofas siempre han sido mi perdición: humildes, nobles y capaces de convertirse en un pequeño lujo con muy poco.
Tenía pavo, champiñones y poco tiempo, así que dejé que la olla hiciera el trabajo. Y al final salió un pavo estofado con champiñones tierno, jugoso y lleno de sabor.