Si hay algo que siempre anima por la mañana, son unas magdalenas recién hechas. Y estas, con café intenso y trocitos de chocolate negro, tienen algo especial: huelen a casa, saben a desayuno de domingo y desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.
La harina integral les da una miga más consistente y un toque rústico, pero sin perder que se deshagan en la boca. El café aporta ese sabor profundo que despierta todos los sentidos, mientras que el chocolate negro te recuerda que lo bueno se disfruta despacio.
No es una receta complicada: mezcla, hornea y listo. Perfectas para acompañar un café, un té o simplemente para darte un capricho casero sin remordimientos.
¿Listos para encender el horno y llenar la casa de olor a café y chocolate?
INGREDIENTES:
PREPARACIÓN:
Para un acabado brillante, pincela las magdalenas con un poco de miel tibia nada más sacarlas del horno.