Estos bizcochos son un pequeño capricho de calabaza y chocolate: la miga es tan tierna que casi se deshace al tocarla, y en el centro esconde un corazón de chocolate que se derrite como si tuviera vida propia.
La calabaza, además de darle color y dulzor, está llena de betacarotenos y fibra, así que puedes sentirte un poquito menos culpable mientras comes uno… o tres. Lo mejor no es solo comerlos, sino ese momento en que el aroma invade toda la cocina y piensas: “vale, esto lo puedo repetir cada semana”.
INGREDIENTES:
*Para la ganache
120 g chocolate negro
100 ml nata para montar
1 pizca de sal
*Para la masa
200 g calabaza asada
2 huevos
100 g azúcar moreno
80 ml aceite
120 g harina
1 cdta vainilla
1 cdta levadura
½ cdta bicarbonato
1 cdta canela, 1/2 cdta jengibre
1 pizca de sal
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º calor arriba/abajo.
Preparamos la ganache para el relleno calentando la nata sin dejar que hierva, incorporamos el chocolate troceado y mezclamos ya fuera del fuego hasta que quede bien mezclado. Reservamos.
Batimos los huevos con el azúcar y la vainilla durante 5 minutos hasta que queden bien espumados.
Añadimos el aceite en un hilo sin dejar de batir, y la calabaza asada hecha puré.
Tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y las especias, y lo incorporamos con movimientos envolventes. Mezclamos lo justo hasta integrar.
Ponemos una base de masa en las cápsulas, echamos una cucharadita de ganache y cubrimos completamente con más masa hasta llenar 3/4 del total.
Horneamos 18/20 minutos. Sacamos y dejamos enfríar sobre una rejilla.