Hay algo especial en preparar tus propios bollos de hamburguesa en casa: el aroma que invade la cocina y esa tranquilidad de saber que todo lo que llevan es natural, sin aditivos innecesarios.
En esta receta he buscado un equilibrio muy concreto entre sabor y textura. Me gusta combinar diferentes harinas para conseguir una miga esponjosa pero con cuerpo, y añadir yogur y mantequilla para darles jugosidad y ese toque ligeramente dulce que, sin ser protagonista, marca la diferencia.
Si te gusta cuidar los detalles de tus hamburguesas caseras, de verdad, merece la pena que pruebes a hacer estos bollos. El resultado cambia completamente la experiencia.
INGREDIENTES:
- 175 gr harina normal
- 175 gr harina de fuerza
- 3 gr levadura seca de panadero
- 3 gr sal
- 30 gr mantequilla
- 15 gr azúcar
- 2 huevos
- 75 gr yogur natural sin azúcar
- 50 ml leche entera
- 1 huevo extra para pintar antes de hornear.
PREPARACIÓN:
- Mezclamos la leche un poco templada con la levadura y dejamos reposar unos minutos.
- En un bol ponemos el resto de los ingredientes, añadimos la mezcla de leche y levadura y amasamos.
- Por último incorporamos la mantequilla y nos aseguramos de que se integra bien.
- Cuando tengamos una masa consistente, la colocamos en un recipiente engrasado ligeramente, cubrimos con un paño y dejamos levar hasta que doble el volumen.
- Sacamos la masa y la colocamos sobre una superficie ligeramente enharinada.
- Desgasificamos suavemente presionando con las manos para eliminar el exceso de aire, sin trabajarla mucho, y la dividimos en 6 porciones iguales.
- Para formar los bollitos, cogemos cada porción y la llevamos hacia el centro, como si la doblásemos sobre sí misma, creando tensión en la superficie. Después, le damos la vuelta y boleamos con la palma de la mano sobre la mesa hasta conseguir una forma redonda y lisa.
- Los vamos colocando sobre una bandeja de horno con papel de hornear, dejando espacio entre ellos, y los aplastamos ligeramente con la mano para darles esa forma de pan de hamburguesa.
- Cubrimos con un paño y los dejamos reposar de nuevo hasta que aumenten de tamaño.
- Pintamos suavemente con el huevo batido y horneamos a 180º durante unos 20 minutos aproimadamente calor arriba /abajo.

Consejo: menos prisa, más levado… ahí está el secreto.