Si hay una receta que siempre apetece en casa, son estos mejillones en salsa casera. Con un buen sofrito hecho a fuego lento, quedan jugosos, llenos de sabor y perfectos para no dejar ni una gota en el plato. Una receta sencilla, de las de siempre, que funciona igual de bien para una comida tranquila que para sacar algo rico cuando tienes invitados.
INGREDIENTES:
Mejillones frescos
Cebolla
Ajo
Pimiento verde y rojo
Tomate triturado
Laurel
Pimentón dulce ó picante
Vino blanco
AOVE, sal y perejil fresco
PREPARACIÓN:
Limpiamos bien los mejillones con agua fría y retiramos las barbas.
Colocamos una cazuela al fuego sin aceite y cuando esté muy caliente incorporamos los mejillones y un chorrito de vino blanco, tapamos y cocinamos hasta que estén abiertos, unos 3-4 minutos.
Colamos bien ese caldo y eliminamos una de las conchas de los mejillones, reservamos.
Sofreímos la cebolla y el ajo muy picaditos e incorporamos los pimientos, dejamos a fuego medio durante 10 minutos.
Agregamos el tomate triturado y cocinamos el conjunto hasta que esté bien pochado.
Añadimos el pimentón y a continuación el vino blanco, mezclamos bien y dejamos evaporar el alcohol.
Vertemos un poco de caldo de los mejillones que habíamos reservado.
Colocamos los mejillones sobre la salsa a modo de cuchara y espolvoreamos con perejil fresco.