En mi cocina siempre busco recetas que reconforten y que recuerden a los sabores de casa. El conejo con alcachofas es uno de esos platos que combina lo mejor de la cocina mediterránea: tierna carne de conejo, alcachofas jugosas y un sofrito que llena la casa de aroma.
Este plato no solo es delicioso, sino también muy saludable: el conejo es una carne magra, rica en proteínas y baja en grasa, ideal para una dieta equilibrada, y las alcachofas aportan fibra, vitaminas y antioxidantes que benefician la digestión y el corazón. Alcanzan su mejor sabor entre finales de invierno y primavera, cuando están más tiernas y aromáticas.
Te cuento cómo prepararlo paso a paso para que consigas un resultado tradicional, sabroso y con todo el encanto de la cocina de casa.
INGREDIENTES:
1 conejo
6 alcachofas
Ajo
Cebolla
1 tomate fresco
1 vaso de vino blanco
Caldo de carne
AOVE, sal y pimienta
Laurel, tomillo o romero
Ajo y perejil para la picada
PREPARACIÓN:
Limpiamos las alcachofas y las partimos en cuartos. Reservamos en agua con limón o perejil para que no se oxiden.
Salpimentamos el conejo y lo sofreímos en una sartén con aceite hasta que esté dorado. Reservamos.
En la misma sartén, sofreímos la cebolla picada y los ajos a fuego medio. Añadimos el tomate triturado y cocinamos unos minutos.
Incorporamos el conejo, el laurel y las hierbas aromáticas. Regamos con el vino blanco y dejamos que evapore el alcohol.
Añadimos las alcachofas escurridas y el caldo, sin cubrir del todo. Tapamos y dejamos cocinar a fuego suave unos 35–40 minutos, hasta que el conejo esté tierno.
Pasamos ajo, perejil y almendras por el mortero y lo agregamos al guiso en los últimos 5 minutos.