El hojaldre es el rey de las masas crujientes y, a mí particularmente, me fascina. Sirve para preparar tanto recetas saladas como dulces, porque siempre es una apuesta segura en mi cocina, y me encanta la magia que hace en el horno. Su elaboración puede ser laboriosa, pero hoy en día encontramos masas en el mercado que dan muy buenos resultados.
En esta ocasión lo he usado para preparar una receta resultona: Wellington de salmón y espinacas, para variar un poco las recetas de salmón de siempre. Queda un plato que llama la atención en la mesa y que, aunque parezca elaborado, es mucho más fácil de preparar de lo que imaginas.
Es de esas recetas que dan gusto servir, porque luce muchísimo.
INGREDIENTES:
PREPARACIÓN:
Deja que repose unos minutos tras sacarlo del horno para que no se rompa al cortar.