El Ayuntamiento de Igea ha salido al paso de las dudas por la licitación del Centro Social con un comunicadopublicado hoy en el Diario La Rioja.
Si alguien pensaba que los plenos de pueblo eran un trámite aburrido, este video les va a quitar la razón. Acta discutida desde el minuto uno, expediente de licitación “cojo”, fechas que bailan, concejales que se marchan…
Hubo otro detalle del Pleno que muchos vecinos no olvidarán: la presencia de la Guardia Civil. Tras los murmullos del público y la decisión del alcalde de suspender la sesión, se llamó a los agentes, que acudieron al Ayuntamiento de Igea ...
Entre semana, se le suele ver en los hospitales Viamed de La Rioja, donde es coordinador de mantenimiento. Pero en cuanto puede, Víctor Navas cambia el ruido de las máquinas por el sonido de los cencerros en la Sierra de Alcarama.
Los muros hablan, las calles recuerdan y el pueblo de entonces se asoma al de ahora para guiñarnos un ojo y decirnos:
“Eh, no os olvidéis de dónde venís… que aquí empezó todo.”
Algunos ya no están, otros hoy peinan canas y arrugas bonitas, pero aquí vuelven todos a juntarse en la misma “pantalla”, como si el tiempo se hubiera parado un ratito para nosotros.
De aquellas fotos quietas en blanco y negro salen, de repente, trompetas, bombos y risas. Un pequeño milagro: las bandas, músicos y charangas que animaron la Igea del siglo XX vuelven a caminar por las calles de Igea...
Hoy volvemos a aquellas bodas de la Igea del siglo XX, cuando casarse era casi una fiesta mayor para todo el pueblo.
A veces basta darle al play para volver atrás. En este vídeo se cuelan las sonrisas tímidas, los trajes de los domingos, las arrugas recién estrenadas y esas miradas que lo decían todo sin filtros ni poses.
En blanco y negro, pero tan vivo como siempre. En este vídeo volvemos a aquellas subidas y bajadas de la Virgen del Villar...
Antes corríamos delante de las vacas… ahora corremos detrás de los recuerdos. En este vídeo el tiempo se para. Encierros del siglo pasado, recortes en la plaza y esa mezcla de respeto, nervios y risas que solo se vive en las Fiestas de Igea.
Dicen que el tiempo vuela… pero en Igea a veces se rebobina. Este vídeo nos lleva a la inauguración de la antigua escuela, donde hoy está el Centro Social...
Igea a mediados del siglo pasado tenía otro ritmo: calles de tierra y muchas ganas de vivir.
Ni la lluvia quiso perderse las XXII Jornadas Micológicas de Igea. Aunque el agua cayó con ganas el sábado, tanto que hubo que suspender el encierro previsto, el pueblo volvió a demostrar que cuando se trata de juntarse y disfrutar.
Del 24 al 26 de octubre, Igea vuelve a celebrar una de sus citas más esperadas del otoño: las Jornadas Micológicas. Gastronomía, música, encierros, talleres, magia y mucho humor. Las XXII Jornadas Micológicas vuelven a demostrar que Igea no solo tiene setas, sino también mucho arte para disfrutar la vida.
En Igea, cuando llega octubre, ya se huele en el aire ese aroma de las setas recién cogidas, los pinchos deliciosos y el buen vino riojano.
Son de Igea de pura cepa. Fueron al cole aquí, se conocen cada piedra de la Calle Mayor y, aunque algunos vivan fuera, los fines de semana vuelven como el turrón.
Hay gente que tiene una doble vida, y luego está Elsa Bermejo Martínez, que tiene una vida única y alucinante. De lunes a viernes (y fines de semana, y festivos) es una religiosa entregada a la oración en su convento de Alcalá de Henares.
Si uno mira la película entera, el guion de 2025 resume muy bien lo que Igea entiende por fiestas: madrugar juntos para la Virgen, correr cuando tocan toros, comer y brindar sin reloj, y bailar siempre que la charanga levanta una ceja.
La Contrebia que vemos en Inestrillas es, sobre todo, una ciudad celtibérica que cobra protagonismo en las guerras de conquista de Roma. Pero su historia se arranca varios siglos antes y se estira hasta la Alta Edad Media.